Saludos cordiales,
El Compañero.
El otro Felipe
Fuente: Penultimos Dias
La reciente defenestración de Felipe Pérez Roque ha tenido consecuencias curiosas para su hijo, Felipito Pérez Crombet. No son muy evidentes: actualmente sigue estudiando donde siempre, en la secundaria “Jesús Suárez Gayol”, de 100 y Boyeros, donde cursa el octavo grado. Pero si antes sus “discursos” como Jefe de Escuela en los matutinos recordaban la estirpe (voz entrecortada y ronca, las venas a punto de estallar, los llamados a la combatividad…) ahora, después de la destitución de su padre, y de aquello de las “mieles del poder” y los “indignos” en Granma, Felipito ha cambiado. Ya no da discursos. Se muestra más tranquilo, más callado. Algunos alumnos —crueldades de niños, al fin y al cabo— le han soltado en la cara al antiguo “chivatón” que su papá está preso porque le faltó el respeto al Comandante. De combativo no le queda mucho, y en cambio la realidad ha comenzado a aflorar: problemas con las calificaciones. Todavía algunos maestros lo ayudan, porque se han quedado con la etapa anterior donde Felipito tenía que ser ejemplar, aunque no tuviera buena ortografía ni especiales dotes académicas.
Continúa en el cargo, pero todos en la escuela saben que cuando llegue septiembre, otro será el Jefe de Escuela.
Nuestro hombre en La Habana
No comments:
Post a Comment